
Nuestro protagonista llevaba años soñando con tener una máquina recreativa “de las grandes, de las de verdad”. No quería una versión reducida ni algo provisional, sino una auténtica arcade como las de los salones clásicos. Sabía que era un proyecto ambicioso, así que decidió afrontarlo con calma y método: dividirlo en tres fases bien claras: estructura, electrónica y decoración, para hacerlo viable.
Mira los proyectos y construye una igual para disfrutar en familiares y amigas:
Parte 1: DIY: Máquina recreativa arcade . 1ª parte: La estructura
Parte 2: Máquina recreativa arcade. 2ª parte: La electrónica
Parte 3:Máquina recreativa arcade. 3ª parte: Los acabados
A la hora de diseñarla, pensó cada detalle al milímetro. El despiece fue clave, ya que necesitaba que todas las piezas cupieran en solo dos tableros para optimizar materiales y reducir costes. Los laterales, responsables de la silueta icónica de la máquina, los dibujó directamente sobre el tablero con compás y escuadra. Después, los cortó con la sierra de calar, dando forma poco a poco al proyecto que llevaba tanto tiempo en su cabeza.
José Antonio montó toda la estructura atornillada por dentro, utilizando rastreles, con un objetivo muy claro: “que no se viera ni un solo tornillo desde el exterior”. Así, el acabado final resultaba mucho más limpio y profesional. Antes de ensamblar la máquina, José Antonio tuvo especial cuidado en realizar todos los agujeros necesarios y hacer múltiples pruebas, porque “es fundamental que luego todo encaje perfectamente”.
La parte electrónica también se trabajó con antelación. Antes de montar nada en el interior, lo probó todo por separado: televisor, botones, joystick y conexiones. “Preferí comprobar fuera que todo funcionaba bien antes de cerrarlo”, explica. El cerebro de la máquina es una Blackberry que ya tenía en casa, al igual que el televisor y los altavoces, por lo que solo tuvo que adquirir los joysticks y los botones.
Para completar la experiencia, nuestro protagonista incorporó un sistema de sonido 2.1 con dos altavoces y un subwoofer situado en la parte inferior, un ventilador para mantener la máquina refrigerada y dos luces: una en la marquesina superior y otra en la zona baja, que refuerzan su estética arcade. Todo ello acompañado de un gran número de juegos, mucha dedicación y, sobre todo, “la ilusión de mis hijos… aunque creo que la mía era incluso mayor”.
José Antonio decidió compartir todo el proceso en la Comunidad porque “máquinas como esta hay muchas en internet”, pero los planos eran diseño propio. Gracias a ello, ya los ha compartido más de 150 veces con otros usuarios interesados en crear su propia recreativa.
Un proyecto hecho con paciencia, ingenio y mucha pasión, que demuestra que las ideas que llevamos tiempo posponiendo solo necesitan un primer paso. Como él mismo anima: si tú también tienes un proyecto pendiente desde hace años, empieza hoy y compártelo.
Ahora te toca a ti, organiza tus ideas y transforma ese espacio que tienes olvidado en tu hogar y sube el proyecto. Tú puedes ser el próximo Protagonista de la Comunidad.