





“En una casa del 1.700 lo fácil es cambiar, lo bonito es recuperar”.
Puedes ver la entrevista también desde nuestro canal de Youtube.
@MariJo decidió enfrentarse a la restauración de una antigua escalera de roble con una idea clara: devolverle su esencia original sin renunciar a la funcionalidad. Como ella misma explica, el paso del tiempo había dejado la estructura muy deteriorada, pero vio en ello la oportunidad perfecta para recuperar una pieza con historia y valor.

El primer paso fue trabajar sobre la base, que se encontraba especialmente dañada. Para ello, optó por cepillarla y nivelarla, dejando la superficie lista para continuar con el proceso. Este trabajo inicial fue clave para asegurar un buen resultado en las siguientes fases.
Después, colocó los nuevos tableros en cada peldaño. Debido a que cada uno tenía medidas diferentes, las piezas fueron cortadas a medida en tienda, garantizando así un ajuste preciso. Para fijarlas, utilizó tirafondos para madera junto con adhesivo de montaje, asegurando firmeza y durabilidad.
Una vez instalada la estructura, se centró en los detalles. Para reparar imperfecciones, aplicó masilla de madera, consiguiendo una superficie uniforme. Tras el lijado, llegó el momento de aportar carácter: eligió un barniz en tono roble rústico, respetando la esencia original de la escalera.
Como acabado final, nuestra protagonista aplicó un barniz con resina que aporta una mayor resistencia, preparando la escalera para el uso diario sin perder su estética renovada.
El resultado refleja perfectamente su filosofía: no todo necesita ser reemplazado, muchas veces basta con dar una segunda oportunidad. Por eso, decidió compartir su proyecto en La Comunidad, con el objetivo de inspirar a otros a recuperar y poner en valor lo que ya tienen en casa.
Ahora te toca a ti, organiza tus ideas y transforma ese espacio que tienes olvidado en tu hogar y sube el Proyecto. Tú puedes ser el próximo Protagonista de La Comunidad.
