



¡Hola a todos! 👋 Quería compartir mi experiencia en la lucha contra el temido gotelé y cómo conseguí un acabado liso y moderno en mis paredes utilizando la pasta cubre-gotelé de Leroy Merlin. Es un proceso que requiere paciencia, pero el resultado merece muchísimo la pena.
Aquí os dejo el paso a paso detallado de cómo lo hice:
Paso 1: Preparación Inicial (¡Clave para el Éxito!) Antes de aplicar cualquier producto, es fundamental preparar la superficie: Lijado Previo: Este es mi primer truco. Aunque la pasta cubre-gotelé está diseñada para aplicar directamente, descubrí que lijar la pared con una lija de grano medio (P80-P100) para suavizar ligeramente la punta del gotelé facilita muchísimo la posterior aplicación de la pasta y reduce la cantidad de producto que necesitas. Quité el polvo del lijado con un cepillo y un paño húmedo.
Paso 2: La Mezcla de la Pasta Cubre-Gotelé Yo utilicé la pasta en polvo, que hay que preparar. ¡Es muy fácil! Dosificación: Seguí estrictamente las instrucciones del envase de Leroy Merlin para la proporción de pasta y agua. Mezclado: Utilicé un taladro con una varilla mezcladora. Es crucial mezclar hasta conseguir una pasta homogénea, sin grumos y con una textura similar a la mantequilla o la masilla, que sea fácil de extender pero que no gotee. Dejé reposar la mezcla el tiempo que indicaba el fabricante (suele ser unos minutos) y volví a remover antes de empezar.
Paso 3: Aplicación del Cubre-Gotelé Este es el paso más laborioso. Se trata de cubrir y alisar. Extensión: Utilicé una llana grande para extender la pasta. Es mejor empezar por una capa fina y uniforme. La clave es aplicar la pasta con un ángulo bajo (casi plana) para que el producto entre bien en los huecos del gotelé. Capas: Es muy probable que necesites dos o tres capas para cubrir completamente el relieve. Entre capa y capa, hay que dejar el tiempo de secado completo que indica el envase (generalmente 24 horas, pero comprobadlo).
Paso 4: Lijado Final y Acabado ¡Ya casi está! Lijado Final: Una vez que la última capa está completamente seca, toca el lijado final para conseguir esa superficie perfecta. Usé una lija de grano fino (P180 o P220). Lija con movimientos circulares y suaves para evitar hacer surcos. Puedes usar un taco de lijar o una lijadora orbital conectada a un aspirador si tienes mucha superficie.
Limpieza: Retiré todo el polvo del lijado.
Imprimación y Pintura: Apliqué una capa de imprimación selladora (también disponible en Leroy Merlin) para asegurar que la pintura agarre bien y de forma uniforme. Finalmente, ¡a pintar con el color elegido!
¡Y listo! El cambio es espectacular.
¿Alguien más ha usado esta técnica? ¿Tenéis algún otro truco con el cubre-gotelé? ¡Me encantaría leer vuestros comentarios!
¡Ánimo con vuestras reformas! 😊