






Tenía el fregadero con la silicona vieja en mal estado, con suciedad acumulada y zonas despegadas, así que decidí renovarla para evitar filtraciones y mejorar el acabado.
Material utilizado:
Silicona sanitaria
Pistola aplicadora
Cinta de carrocero
Espátula o dedo para rematar
Papel o trapo para limpieza
Cuña (para levantar ligeramente el fregadero)
Paso a paso: 1. Retirada de la silicona antigua Eliminé toda la silicona vieja, asegurándome de no dejar restos. Este paso es clave para que la nueva agarre bien.
Limpieza de la zona Limpié bien todo el perímetro para quitar suciedad, grasa y restos. Dejé la superficie completamente seca.
Levantado ligero del fregadero Usé una pequeña cuña para levantar ligeramente el fregadero y poder limpiar bien por debajo y aplicar la silicona de forma más efectiva.
Protección con cinta Coloqué cinta de carrocero alrededor del borde para no manchar la encimera y conseguir un acabado limpio.
Aplicación de la silicona Apliqué un cordón continuo de silicona por todo el perímetro.
Colocación y presión Bajé el fregadero y coloqué peso encima (en mi caso un cubo de pintura) para que asentara bien y sellara correctamente.
Remate del acabado Alisé la silicona para dejar un acabado uniforme y retiré la cinta antes de que secara.
Resultado:
El fregadero quedó perfectamente sellado, con un acabado limpio y uniforme. Se nota mucho el cambio respecto a la silicona anterior y ahora queda bien fijado y sin riesgo de filtraciones. Es un trabajo sencillo pero muy importante para evitar problemas de humedad a largo plazo.