





Cada vez es más frecuente reciclar muebles antiguos dándole un aspecto más moderno aclarando su color. Podemos hacerlos más personales, añadirles más luminosidad y en general hacer que tengan un aspecto más contemporáneo. Como alternativa a la chalk paint, tan de moda en los últimos años, podemos retirar los productos antiguos y usar diversas técnicas para darle más protagonismo a la veta original de la madera. Os dejo como ejemplo el antes y después de un mueble que acabamos de renovar.
Decapar el mueble Para mostrar la madera original lo primero es retirar todos los productos antiguos que crean capa sobre la superficie y tapan lo que hay debajo. Uno de los decapantes que mejor nos funcionan es uno que está específicamente diseñado para madera.
Aplicamos una capa gruesa con la brocha y en unos minutos, a simple vista, podemos ver cómo se va levantando la pintura. Retiramos con una espátula y si es necesario volvemos a aplicar el producto.
Nosotros normalmente combinamos el uso del decapante con la lijadora para acelerar el proceso y conseguir quitar toda la pintura y barnices antiguos.
Cambio de color Limpiamos muy bien el mueble y comenzamos el cambio de color. Como nuestro mueble tiene maderas de diversos colores y tiene bastantes zonas con parches hemos decidimo aplicar algo de pintura de color blanco para que no se vean esas reparaciones. En la parte de arriba damos una aguada para que se vea a simple vista la madera. Diluimos con agua la pintura y antes de que seque retiramos el exceso de producto con un paño. Para prorteger damos cera.
En las puertas, como hay bastantes reparaciones que queremos tapar, pintamos con chalk paint y protegemos con cera.
De esta forma aclaramos mucho el color del mueble, pero al dejar parte de la madera a la vista conseguimos una pieza llena de calidad con un matiz muy natural.