




Tenía este armario de madera en la habitación y, aunque reconozco que el acabado original tenía su encanto, llevaba tiempo pensando que un color más claro haría que el espacio se viera mucho más luminoso.
Ademas, es un armario semi empotrado y eso lo valoro mucho, pero sobretodo lo que quería compartir es que realmente es posible conseguir una renovacion sin gastar demasiado dinero.
Así que me animé a pintarlo.
Materiales que utilicé:
Agua y paño para la limpieza, Imprimación Beissier Todo Terreno, Titanlux Esmalte al Agua Ecológico (Blanco Mate), Kit de Rodillo, Pincel fino y Cinta de pintor, Plastico protector suelo (ya lo tenía)
PASO 1 · Limpiar y preparar
Lo primero que hice fue limpiar muy bien toda la superficie para eliminar el polvo y la suciedad acumulada. Encintar el techo y el rodapiés y colocar plástico protector en el suelo.
Y aquí viene una de las cosas que quizá más os sorprenda: no lijé el armario.
En lugar de hacerlo, opté por utilizar una imprimación que me permitiera trabajar directamente sobre la superficie existente.
PASO 2 · Aplicar la imprimación
Una cosa que me facilitó bastante el trabajo es que el armario ocupa prácticamente toda la pared, desde el suelo hasta el techo. Por eso apenas tuve que encintar, como comnté anteriormente.
Utilicé Beissier Todo Terreno.
Apliqué dos capas de imprimación, dejando secar correctamente entre ellas antes de continuar.
Para las superficies grandes utilicé un rodillo, mientras que para los bordes y esquinas utilicé un pincel fino.
Una vez terminadas las dos capas, ya tenía una buena base sobre la que empezar a pintar.
PASO 3 · Pintar
Después llegó la parte en la que realmente empezó a cambiar el armario.
Elegí Titanlux Esmalte al Agua Ecológico en Blanco Mate y fui aplicando la pintura poco a poco y deje secar bien entre cada capa.
El resto fue simplemente trabajar con cuidado sobre el propio armario.
PASO 4 · Volver a colocar los tiradores
Los tiradores originales eran negros y me gustaban, así que decidí no cambiarlos.
Los desmonté, antes de empezar a pintar y, una vez tuve bien seca la pintura, volví a colocar exactamente los mismos.
Y creo que este detalle también demuestra que no siempre hace falta comprar cosas nuevas para conseguir un cambio importante.
Y lo mejor: sin lijar y reutilizando los tiradores que ya tenía. ♻️
Si tenéis un armario antiguo al que ya no le encontráis el punto, quizá antes de sustituirlo merezca la pena plantearse algo tan sencillo como cambiarle el acabado