




En este proyecto se construyó un gimnasio de pared para gatos pensado especialmente para gatos grandes. La estructura se compone de dos módulos de altura formados por baldas de madera ancladas a la pared, creando un recorrido vertical para que los gatos puedan subir, saltar y descansar.


Se utilizaron tablas de madera de dos metros, cortadas a medida para formar las distintas plataformas, y listones de madera como refuerzo. Cada balda se fijó a la pared con tres escuadras metálicas, asegurando una buena resistencia y estabilidad ante el peso y los saltos de los gatos.



Uno de los módulos incluye un rascador, realizado enrollando cuerda de sisal sobre un listón de madera, que se integra en el recorrido vertical del gimnasio.
Para el acabado final, toda la estructura se barnizó con Lasur, con el objetivo de proteger la madera frente a la humedad y aportar color y durabilidad al mueble.
El resultado es un parque de altura funcional, resistente y personalizable, que permite aprovechar el espacio vertical de la vivienda y mejorar el bienestar y la actividad diaria de los gatos.


