






1° Limpié bien la superficie de polvo y a continuación, desmonté todos los herrajes del armario para poder pintar cómodamente sin ningún impedimento y quite las puertas para poder pintarlas en horizontal, ayudándome con dos sillas viejas.

2°Como no tenía ganas de lijar la superficie le eché imprimación todoterreno.

3° Después de dejar secar la imprimación, comencé con el esmalte, para ello utilicé una brocha y un rodillo de espuma para extender la pintura. En mi caso le di dos manos, a ambas puertas. Para pintar la parte del zócalo y no mancharlo utilicé una espatula de yesero.


4° Una vez pintado el marco del armario y las puertas volví a montar todos los herrajes y coloqué las puertas en su sitio.


Qué os parece?