




He creado este pequeño huerto urbano utilizando dos jardineras de madera colocadas sobre un caballete también de madera, logrando una estructura elevada, funcional y muy estética para cualquier rincón de terraza o balcón, con ruedas para que sea practico ubicarla.
La fabricación ha sido sencilla pero muy cuidada:
El resultado es un espacio compacto donde cultivar, en este caso, tomates cherry en la parte superior, aprovechando al máximo la luz, y pequeñas plantas decorativas o aromáticas en la balda inferior.
Además de funcional, este mini huerto aporta un toque natural y cálido, ideal para quienes quieren iniciarse en el cultivo en casa sin necesidad de grandes espacios. Una solución perfecta que combina diseño, sostenibilidad y practicidad.