



Primero pinté la pared frontal de mi salón en color gris perla y la dejé secar un día (estaba embarazada de 7 meses y ya no podía más, jeje, y además para que se secara bien).
En el segundo paso, puse la brillantina en un cartón y, con un rodillo, apliqué pegamento sobre la pared y luego la pasé por la purpurina del cartón, repitiendo este proceso varias veces hasta cubrir toda la pared.
Después, limpié los restos, dejé que se secara y coloqué mis muebles.