




Esta reforma ha supuesto para nosotros mucho más que renovar un baño. Detrás de cada elección, cada detalle y cada paso hay horas de trabajo, esfuerzo, paciencia y, sobre todo, muchísima ilusión. Poco a poco estamos consiguiendo convertir nuestra casa en el hogar que siempre habíamos imaginado. Ganar este premio sería una ayuda enorme para poder finalizar la reforma que todavía tenemos pendiente y cerrar esta etapa con la misma ilusión con la que la empezamos. Sin duda, sería el empujón que necesitamos para ver por fin nuestro proyecto completamente terminado.
El objetivo de esta reforma era renovar por completo la estética del baño y transformarlo en un espacio moderno, luminoso y funcional, combinando líneas minimalistas con detalles cálidos y naturales.
Comenzamos desmontando los elementos antiguos y preparando las paredes, el suelo y las instalaciones. Antes de colocar los nuevos acabados, revisamos las tomas de agua, los desagües y los puntos de iluminación para adaptarlos a la nueva distribución.
A continuación, creamos una zona de ducha amplia con plato blanco, mampara corredera de cristal y perfilería dorada. Para aportar continuidad visual y facilitar la limpieza, elegimos un revestimiento claro en la ducha y una grifería dorada con rociador superior.
En el suelo instalamos un pavimento de efecto madera, que aporta calidez sin renunciar a la resistencia y facilidad de mantenimiento necesarias en un baño. Para dar personalidad al conjunto, utilizamos un revestimiento floral en tonos suaves en la pared principal, consiguiendo un contraste equilibrado con el blanco y la madera.
La zona del lavabo se completó con un mueble suspendido blanco de dos cajones, una encimera de efecto madera y un lavabo sobre encimera. Elegimos un espejo redondo con marco dorado y una grifería en el mismo acabado para mantener una estética uniforme. El mueble suspendido, además de proporcionar almacenamiento, deja el suelo despejado y hace que el baño parezca más amplio.
Por último, instalamos el inodoro, renovamos la iluminación y añadimos accesorios en tonos verdes y dorados, procurando no sobrecargar el espacio.
Una de las recomendaciones más importantes fue escoger materiales resistentes a la humedad y fáciles de limpiar. También comprobamos bien la pendiente y el desagüe de la ducha y planificamos previamente la ubicación del mobiliario, la iluminación y los accesorios. Mantener una misma gama de acabados fue fundamental para conseguir un resultado armonioso.
El resultado es un baño completamente renovado, con una ducha cómoda, mayor capacidad de almacenamiento y una combinación de blanco, madera, motivos florales y detalles dorados que aporta luminosidad, elegancia y calidez.
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