





¡Hola a todos! Por fin me he animado a dar el paso y cambiar el suelo de casa. Buscaba algo que fuera estético pero, sobre todo, todoterreno. Después de mucho investigar, me decidí por el suelo vinílico SPC Bodil de Leroy Merlin. ¿El motivo? Quería continuidad en toda la casa (incluyendo cocina y baños) sin miedo a la humedad y con una instalación limpia. Materiales utilizados Suelo vinílico SPC Bodil gris. Base aislante específica para suelos vinílicos (imprescindible para nivelar y amortiguar el sonido). Kit de instalación: Cuñas, bloque de impacto y tiralamas. Cúter profesional (¡lo mejor del SPC es que se corta sin sierra!). Rodapié a juego y adhesivo de montaje. El paso a paso Preparación: Lo primero fue dejar aclimatar las lamas en la habitación 24 horas antes. Limpié bien la superficie original para que no quedara ni una mota de polvo. La base: Extendí el aislante solapando bien las juntas para asegurar la estanqueidad. Instalación: Empecé por la esquina izquierda. El sistema de clic del modelo Bodil es muy intuitivo, aunque hay que asegurarse de que encaje bien hasta escuchar el "clic" para evitar que se abran juntas en el futuro. Remates: Para los marcos de las puertas, usé una sierra de mano para recortar el cerco y que la lama pasara por debajo. ¡El acabado queda mucho más profesional! El resultado Lo que más me gusta es la textura. Al caminar descalzo se siente cálido y nada plástico. Además, al ser hidrófugo, me da una tranquilidad enorme en la cocina. El cambio visual es impresionante: la casa parece más amplia y moderna.
Tip de aprendizaje: No escatiméis en las cuñas de dilatación perimetral. Aunque el SPC dilata menos que el laminado, sigue necesitando ese "respiro" contra la pared para que no se levante con el calor. ¿Qué te parece? Si te gusta el estilo, ¡te animo a probarlo! Si tienes cualquier duda sobre cómo hice los cortes o el tema de las juntas, te leo en los comentarios.