






Tenía una papelera de plástico bastante sosa. Con dos manteles de fibras naturales, le hemos dado un estilo totalmente nuevo y diferente.
Como la base es rectangular, adaptamos los manteles a la forma y los fuimos colocando alrededor. Después, encolamos con cola caliente ambos lados para fijarlos bien y que quedaran ajustados a la papelera.
Dejamos secar correctamente y revisamos los bordes para que quedaran bien sujetos.
Ahora ha quedado una nueva papelera con un estilo mucho más decorativo.