





La puerta tenía verdín en el latón, muchas rayadas en la madera y el barniz muy desgastado.
Primero limpié el latón con un producto para limpiar metales y, para que dure más tiempo, le di un barniz especial transparente después.
Lijé todo lo que estaba rayado y finalmente le di dos capas de barniz del mismo tono, aunque tuve que mezclar dos tonos: un wengué muy oscuro y otro más rojizo, que no recuerdo el nombre.
Me olvidaba, antes de lijar rellené y masillé los huecos que quedaron del antiguo llamador que, lastimosamente, alguien robó en su día.
En la foto la zona de la derecha no se ve muy bien porque estaba recién barnizada.
#PremiosClubLeroyMerlin