





Rescaté este arado antiguo que llevaba un montón de años cubierto de maleza, con la idea de prepararlo y usarlo para decorar el jardín. Estos fueron los pasos que seguí:
Lo lavé a conciencia para sacar la suciedad más gorda, ya que estaba lleno de tierra y enredaderas.
Apliqué con una brocha una buena capa de decapante para metal por toda la superficie y lo dejé actuar sobre 20 minutos. Retiré los restos de pintura vieja y óxido con una espátula y con un cepillo para metales en los recovecos más complicados. En algunas zonas repetí el proceso. Luego lo lavé de nuevo para retirar todos los restos.
