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¿Estufa de gas catalítica o de infrarrojos?
08-03-2017 10:27
Autores: Community Manager Community Manager

Afortunadamente, hoy en día disponemos de múltiples sistemas de calefacción con los que hacer frente al frío durante los meses de invierno, con una gran variedad de opciones que cubren todas las necesidades. Teniendo en cuenta que casi la mitad del gasto energético de una vivienda corresponde a la calefacción, es importante elegir un sistema económico y eficiente. En este post aprenderás las diferencias entre estufa de gas catalítica y de infrarrojos.

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¿Estufa de gas catalítica o de infrarrojos?

En este sentido, una de las mejores son las estufas de gas. Se trata de una solución clásica que destaca por la gran potencia y autonomía que ofrecen. Generan calor mediante la combustión de gas en un quemador y calientan el ambiente más deprisa que otros sistemas, como los radiadores de aceite y emisores térmicos.

Las principales claves de las estufas de gas son las siguientes:

  • Funcionan con combustibles económicos, generalmente butano o propano.
  • Gran autonomía, no dependen de una instalación de gas natural.
  • Tienen un gran poder calorífico, calientan rápidamente el ambiente.
  • Ideales para darles un uso intensivo, de 4 a 8 horas diarias.
  • Incorporan sistemas de seguridad como termostatos, encendido piezoeléctrico, controladores de oxígeno en el ambiente y sistemas antivuelco.
  • Se usan en espacios muy ventilados.
  • Son portátiles, por lo tanto son fáciles de transportar de una habitación a otra gracias a las ruedas que llevan incorporadas.

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¿Catalítica o de infrarrojos?

A la hora de decidirte por un tipo de estufa u otro, el punto más importante que debes tener en cuenta es el tamaño de la estancia en la que la vas a utilizar, pues otros factores, como los sistemas de seguridad, son comunes a todos los modelos. Tampoco el consumo debería influir en tu decisión porque, aunque es menor en las catalíticas, al tener menos potencia, la eficiencia energética es la misma.

  • Estufas catalíticas. Emiten calor a través de su panel catalítico por radiación que calienta los objetos e indirectamente, el aire. Al mismo tiempo, este panel sirve de protección contra quemaduras accidentales, por lo que son la opción más apropiada si tienes niños o mascotas en casa. Su potencia, de hasta 3.100W, las hace aptas para estancias de hasta 25 .
  • Estufas radiantes. Su quemador infrarrojo le confiere mayor potencia que las catalíticas, llegando hasta los 4.200W, suficiente para calentar estancias de hasta 35 . Algunos modelos tienen integrado un calefactor eléctrico para conseguir un calentamiento más rápido en caso de ser necesario. Por otra parte, también existen modelos decorativos que muestran una llama visible con la que consiguen simular un efecto de chimenea.

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Consejos de seguridad

  • Coloca la estufa a una distancia mínima de 50 cm de cortinas, muebles u otros materiales fácilmente inflamables.
  • Sitúalas fuera del alcance de niños y animales domésticos.
  • Apaga la estufa antes de ir a dormir.

Por ley, todos los modelos de estufas deben llevar obligatoriamente sensores que detecten la disminución del oxígeno. Cuando esto sucede, los sistemas de seguridad que llevan incorporadas las estufas apagan el aparato automáticamente. Cuando falta oxígeno, la combustión deja de ser perfecta y puede generarse monóxido de carbono (CO) un gas tóxico e inodoro. Existen detectores de monóxido de carbono cuyo uso complementa la seguridad de los sensores incluidos en las estufas.

Igualmente, las estufas también generan dióxido de carbono (CO2), un gas que no es tóxico, es el mismo que liberamos al respirar, pero un exceso de este gas puede viciar el ambiente. Para solucionarlo, es suficiente con ventilar la habitación durante unos 10 minutos. Por esta razón, el uso de estufas de gas no está recomendado para  espacios menores de 10 m², ya que enseguida detectarían una alta concentración de CO2 y se apagarían.

No existe obligación legal de que las estufas de gas pasen por una revisión periódica por parte de un instalador autorizado por lo que debes ser tú quien te hagas responsable de mantener el aparato en buen estado de uso, cambiar el tubo flexible antes de que caduque y el regulador cuando se haya estropeado. Igualmente, es aconsejable guardar la estufa dentro de una funda fuera de temporada para protegerla del polvo. Con esto, minimizarás el riesgo de accidentes y mejorarás el rendimiento de tu estufa.

Para cualquier duda o aportación que quieras hacer, puedes abrir un nuevo hilo en el Foro de Climatización. Si quieres subir tus trabajos, compártelo en la sección de Proyectos.

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