Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de Cookies.

¿Cómo sustituir el termostato de la nevera?
15-12-2016 10:25

Si tu nevera no enfría y por mucho que pongas el termostato al máximo sigues sin escuchar que el compresor se vuelva a poner en marcha, lo más probable es que tengas que sustituir el termostato. Esto puede deberse a un fallo en la pieza que regula la temperatura, así que vamos a aprender en este post cómo sustituir el termostato de la nevera.

termostato-frigorifico.jpg

No es un fallo habitual, pero cuando el frigorífico tiene un par de años, se producen algunos fallos que hacen que la nevera se pare o deje de enfriar. Los termostatos suelen estar ubicados en unas cajas dentro de la nevera que a su vez sirven como soporte para la luz, que se encenderá en el momento de abrir la puerta.

Los termostatos funcionan como un interruptor, abriendo o cerrando el paso de corriente al compresor dependiendo de la temperatura en el interior de la nevera. Un termostato bien regulado puede ayudarnos con la factura de la luz

¿Cómo sustituir el termostato de la nevera?

A continuación aprende paso a paso cómo sustituir el termostato de la nevera.

1. Desconecta la nevera de la toma de corriente. Debes trabajar siempre sin corriente a no ser que el trabajo lo requiera. Recuerda qué precauciones con la electricidad hay que tomar.

2. Desmonta la carcasa. Es donde se encuentra el termostato. Te encontrarás con cuatro cables y con la sonda de temperatura. Esos cuatro cables son la fase, el neutro, la toma de tierra y la conexión al motor. Los termostatos más comunes tienen numerados los contactos eléctricos, de manera que el número 6 es la salida de corriente al motor, el número 3 es la salida de corriente para la bombilla, y el 2-6 es la entrada de corriente. También existen termostatos con tan sólo dos contactos eléctricos. En este caso las conexiones son solo entrada y salida de corriente, dejando la de la bombilla por fuera del mismo.

3. Apunta la posición de los cables en el termostato y desconéctalos.

4. Saca la rueda de mando para acceder al tornillo que sujeta el termostato y desenróscalo.

5. Extrae el termostato y la sonda que va conectada a él. En algunos modelos puedes encontrarte con que la sonda está sujeta mediante una tapa en la pared posterior.

termostato-nevera.jpg

6. Coloca la nueva sonda por el orificio del que has sacado la otra hasta que llegue al tope.

7. Coloca el nuevo termostato asegúrate de colocarlo en la misma posición en la que estaba y aprieta la tuerca.

8. Vuelve a colocar la rueda de mando.

9. Vuelve a conectar los cables en la misma posición en la que estaban con anterioridad.

10. Enrolla la sonda. Si la sonda que viene con el termostato nuevo es más larga que la anterior, puedes enrollarla alrededor del termostato teniendo cuidado de no doblarla demasiado, ni romperla y que no haga contacto con los terminales del termostato.

11. Coloca la carcasa del termostato de nuevo en su sitio asegurándote que encajen las sujeciones y aprieta el tornillo para dejarlo fijado.

12. Finalmente enchufa el frigorífico a la toma de corriente y comprueba que el compresor se vuelve a poner en marcha.

Esta tarea te llevará un rato, pero cambiarás tu mismo una pieza clave del frigorífico. Si tienes alguna duda sobre este tema, puedes abrir un nuevo hilo de conversación en Foros. Si realizas algún trabajo o proyecto en casa, te invitamos a subir tus proyectos a la sección de Proyectos.

Usuarios más populares

Ver el ranking de esta semana

¿Qué encontrarás en la Comunidad?

  • Más de 20.000 usuarios registrados
  • Más de 50.000 imágenes para inspirarte
  • Más de 2.000 dudas resueltas

Regístrate en la Comunidad

¿Ya estás registrado?