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Cambio de una vieja puerta
08-05-2018 13:48
Autor:
Vero

Una de las puertas de mi casa estaba un poco fea por culpa de mi mascota, ya que cuando era tan solo un cachorro se dedicaba a morderla y arañarla. Así que ahora que es grande, decidí que era el momento perfecto para cambiarla. Después de asesorarme, me animé a hacerlo yo misma para ahorrarme algo en la instalación.

Como no soy una experta en el tema, pregunté en tienda y me aconsejaron que pusiera una puerta en block, cuyo método de colocación es más sencillo. Así que me puse manos a la obra y la verdad es que el resultado ha sido más que satisfactorio.

Para realizar el cambio necesité la puerta, tapetas, la manilla, un taladro, espuma de poliuretano y cuñas. El resto de cosas las tenía ya en casa.

Lo primero que hice fue quitar la puerta vieja y el cerco, y medir el hueco que quedaba para elegir la puerta con el tamaño correcto. Una vez que había elegido la que quería poner, era el momento de afrontar el reto de la instalación.

Tras comprobar que el block entraba bien en el hueco y que quedaba el mismo espacio por todos los lados, me aseguré de que el precerco estaba nivelado por el lado interior con un nivel de burbuja. También hay que hacer este proceso en la parte superior.

Es el momento de colocar el block, y para que quedase bien sujeto y nivelado, puse unas cuñas. Me fijé en que los pernios estuviesen correctamente puestos y nivelados también, ya que sujetan la puerta y de ellos dependía que quedase bien colocada o no.

En la tienda me recomendaron también que cambiase el tornillo central que une la bisagra al cerco para que el block quedase mejor sujeto al premarco, así que coloqué uno de 6 cm. Además, también cambié los tornillos del cerradero metálico donde va el resbalón de la puerta.

Lo siguiente que hice fue poner la manilla para poder cerrar la puerta y no quedarme encerrada, jaja. Y con un serrucho corté el sobrante de las cuñas que había colocado anteriormente para que no sobresaliesen.

Como vi que me había quedado un poco de hueco rellené con espuma de poliuretano, aunque solo eché un poco, ya que había utilizado el producto una vez y sabía que cuando se seca se expande. Después, solo tuve que cortar el sobrante.

Para terminar solo me quedaba colocar las tapetas para que no se viesen los elementos de obra y que quedase un acabado perfecto. Las corté con una sierra de calar al tamaño que necesitaba y las puse con ayuda de un adhesivo de montaje y con clavos sin cabeza para asegurar la sujeción.

puert-colocada-salon.jpg

Esta es una foto de cómo ha quedado la estancia después del cambio de la puerta. Estoy muy contenta con el resultado y me gustaría agradecer a los asesores de tienda que me aclararon todas las dudas que tenía. Después de esto me animo con lo que sea.

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